¿Te suena esto? Comiste demasiado rico y ahora sientes el estómago pesado, hinchado… ¡un drama! A mí me pasa más de lo que quisiera admitir. Pero he encontrado la solución perfecta: un té mágico de jengibre y menta. Es como un bálsamo para tu estómago.
El jengibre es famoso por sus propiedades antiinflamatorias y digestivas, que ayudan a relajar los músculos del estómago y a mover los alimentos. Y la menta ayuda a aliviar las náuseas y a calmar el tracto digestivo.
Mi receta es simple:
Pon a hervir una taza de agua.
Cuando hierva, apaga el fuego y añade unas rodajas finas de jengibre fresco y unas hojas de menta.
Deja reposar por unos 5 a 10 minutos.
Si quieres, puedes añadir un poco de miel o limón.
Te prometo que sentirás un alivio notable. ¡Pruébalo la próxima vez que te sientas con el estómago pesado!

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